Las familias están buscando experiencias que les permitan volver a compartir sin pantallas
Agua termal, caminatas en la naturaleza, actividades al aire libre y espacios para desconectarse de las pantallas están ganando protagonismo entre quienes buscan aprovechar las vacaciones de invierno en familia.
Las vacaciones de invierno siempre han sido uno de los momentos más esperados del año para miles de familias chilenas. Sin embargo, la forma de vivirlas está cambiando.
Hoy, más allá de elegir un destino o planificar actividades específicas, cada vez más personas buscan instancias que les permitan compartir tiempo de calidad, desconectarse de las rutinas diarias y reconectar con aquello que muchas veces queda relegado durante el año: la familia, la naturaleza y los momentos simples.
Para Patagonia Andina, operador turístico de termas más grande de Chile, esta transformación refleja una nueva manera de entender el turismo familiar. “Las familias están buscando mucho más que entretención. Existe una necesidad creciente de encontrarse, de compartir momentos significativos y de aprovechar el tiempo juntos de forma más consciente. La naturaleza ofrece precisamente ese espacio donde las conversaciones vuelven a aparecer, donde los niños exploran y donde los adultos logran desconectarse del ritmo cotidiano”, señala Eugenio Benavente, CEO de Patagonia Andina.
Esta tendencia se observa especialmente en destinos donde el entorno natural se transforma en el principal protagonista.
En Termas & Hotel Coñaripe, por ejemplo, familias completas encuentran un espacio diseñado para disfrutar juntas, combinando piscinas termales, amplias instalaciones y acceso privilegiado a algunos de los paisajes más atractivos del sur de Chile. Su capacidad para recibir grupos y distintas generaciones la ha convertido en una alternativa cada vez más valorada para las vacaciones de invierno.
A ello se suman propuestas orientadas a públicos más activos, como las que ofrece Hotel & Termas Manzanar, donde la experiencia combina termalismo, senderos, montaña y cercanía a centros de nieve, permitiendo que jóvenes, parejas y familias incorporen la aventura como parte de su descanso
Para quienes buscan una conexión más profunda con el entorno natural, Termas Malleco ofrece experiencias ligadas al ecoturismo, rodeadas de araucarias milenarias, senderos y paisajes de montaña que invitan a descubrir el territorio desde una mirada más contemplativa y auténtica.
Termas, caminatas por bosques nativos, experiencias al aire libre, gastronomía local y espacios diseñados para el descanso están ganando terreno entre quienes buscan aprovechar el receso escolar sin necesidad de centrar el viaje exclusivamente en el esquí.
“Lo que estamos viendo es que las personas valoran cada vez más los momentos compartidos. Un paseo por un sendero, una conversación sin apuros, una tarde en aguas termales o simplemente observar el paisaje pueden transformarse en recuerdos tan significativos como cualquier actividad tradicional de invierno”, agrega Benavente.
Desde la compañía destacan que esta evolución representa una oportunidad para seguir posicionando al sur de Chile como un destino capaz de ofrecer experiencias durante las cuatro estaciones del año.
“El turismo familiar está evolucionando. Las personas quieren momentos que aporten bienestar, que permitan reconectar con la naturaleza y que generen recuerdos duraderos. El sur de Chile tiene todas las condiciones para responder a esa búsqueda de una manera auténtica y sostenible”, concluye Benavente.
En un contexto donde las experiencias compartidas cobran cada vez más valor, las vacaciones de invierno se están transformando en mucho más que una pausa escolar: se están convirtiendo en una oportunidad para volver a encontrarse.