Cuando el Día de la Madre duele: ¿Cómo acompañar el duelo en una fecha significativa?
Mientras para muchas personas el Día de la Madre es sinónimo de celebración, encuentro y gratitud, para quienes han perdido a su madre —o a una figura materna significativa— esta fecha puede convertirse en uno de los momentos emocionalmente más difíciles del año.
Según explica Constanza Vidal, psicóloga especialista en duelo de Acoger, red de cementerios católicos, “fechas como el Día de la Madre son profundamente simbólicas, ya que conectan directamente con los vínculos más significativos. Por lo mismo, las ausencias se hacen más evidentes. No es un retroceso sentir más tristeza o nostalgia; es una respuesta humana y natural frente al amor que existió”.
De acuerdo con la especialista, existen diversos factores psicológicos que hacen que esta conmemoración sea especialmente sensible para quienes atraviesan un duelo:
● Activación de la memoria emocional: los recuerdos, tradiciones y gestos asociados a la figura materna pueden intensificar la sensación de ausencia.
● Presión social por celebrar: la carga cultural de esta fecha puede generar incomodidad o culpa en quienes no se sienten en sintonía con el ambiente festivo.
● Expectativas familiares y sociales: Las reuniones o dinámicas tradicionales pueden resultar difíciles de enfrentar sin la presencia de quien ya no está.
Frente a este escenario, la psicóloga de Acoger, entrega algunas recomendaciones para transitar el Día de la Madre de manera más consciente:
1. Validar lo que se siente: no es necesario forzar la alegría. La tristeza, la nostalgia o incluso la ambivalencia son parte del proceso de duelo.
2. Anticipar cómo vivir la fecha: definir con quién y de qué manera se quiere enfrentar el día puede ayudar a disminuir la ansiedad.
3. Crear nuevos rituales: encender una vela, escribir una carta o recordar momentos significativos puede ser una forma de honrar el vínculo.
4. Respetar los propios límites: es válido evitar ciertas actividades o reducir compromisos sociales si así se necesita.
5. Buscar apoyo: compartir lo que se siente con personas cercanas o con un profesional puede aliviar la carga emocional.
Vidal destaca además el rol del entorno cercano. “Acompañar no significa tener las palabras perfectas. Muchas veces basta con estar disponible, escuchar y validar lo que la otra persona está sintiendo”.
En una fecha donde predominan los gestos de cariño y reconocimiento, la especialista recuerda que el duelo no sigue calendarios ni tiempos definidos. “El Día de la Madre puede doler, y eso no es debilidad. Es, finalmente, una expresión del vínculo y del amor que permanece”.
“El Día de la Madre puede doler, y eso no es debilidad. Es, finalmente, una expresión del vínculo y del amor que permanece”.
